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miércoles, 7 de mayo de 2025

II FESTIVAL LITERARIO PURULLENA TIENE NOMBRE DE MUJER 2025

 II FESTIVAL LITERARIO PURULLENA TIENE NOMBRE DE MUJER 2025

Del 21 de marzo al 29 de marzo. Recuerdo fotográfico.




















miércoles, 28 de junio de 2017

ENCUENTRO DE POETAS DEL SURESTE ESPAÑOL EN CEHEGIN

ENCUENTRO DE POETAS DEL SURESTE ESPAÑOL EN CEHEGIN
24 DE JUNIO DE 2017





sábado, 10 de junio de 2017

LA PIEL DE LA INTEMPERIE de Juan José Castro Martín

LA PIEL DE LA INTEMPERIE de Juan José Castro Martín



LA PIEL DE LA INTEMPERIE de Juan José Castro Martín

Editorial Nazarí. 124 páginas

            Cuando lees a un autor, en cierta medida, estás leyendo su biblioteca y las lecturas que han cimentado su bagaje de escritor. Por sus venas, o sea, por sus renglones corre la sangre de los libros que ha leído y la impronta de otros autores que van dejando un reguero de huellas, como una luz ultravioleta impregnada en sus textos, de una manera  más explícita o menos, pero siempre latente y clarificadora para entender el resultado creativo. En este caso, con Juan José Castro Martín y con La piel de la intemperie, su último poemario, esto que digo sucede de una manera mucho más clara. Al leer este libro nos convertimos en huéspedes de un corpus poético, en inquilinos de un mismo edificio en continua construcción a través de nuestra singularidad. Un poemario lleno de instantes que te llevan a La piel de la intemperie, que no es otra que la piel de la palabra que se hace (des) presencia corpórea y homenaje a muchos autores. Hay momentos de la lectura en  la que la intemperie parece estar tanto afuera como adentro, o sea, a un lado y al otro del espejo que es la piel, donde además de envolverte también te habita como intersticio entre sueño y vigilia.  La piel de la intemperie no es una torre de Babel, pero sí podría entenderse como un ágora de la Grecia clásica en la que resuenan los ecos de muchas gargantas y con los que  Juan José Castro dialoga y establece vínculos. El texto se enriquece constantemente con su intertextualidad, y es en esa relación del texto con las referencias y las citas donde los versos o la prosa del poeta cobran sentido y se hacen faro, por lo que hay que tener en cuenta el texto pero también el contexto que lo enmarca para comprender el discurso global del libro.     
  
           Si “una reseña es un autillo…” nos dice el poeta en la página 49, esto que yo hago no pretende ser, por supuesto, el concierto de ningún ruiseñor, quizá una opinión de lector a lo sumo, ya que el autor se siente “un espíritu errante incomprendido” que ansía la resurrección de la poesía en los lectores; una declaración de intenciones que va más allá de los poetas, de los críticos, de los periodistas e incluso de los pájaros. En su decir “todo resulta resumible” (página 50) y a la vez rehace la realidad con cada palabra que sale de su tinta-trino, llena de cierto hermetismo y bastante metaliteratura. “Comentarios/ artículos, reseñas, entrevistas” se puede leer en la página 51, con juegos de palabras: “los expertos se tornan en espectros” se dice en la página 42 con cierta resaca. Juan José Castro “En su consumación quisiera(s)/ ser traducido al humo,/ al idioma del pájaro que nunca/ … habrá de retornar a sus fronteras” (página 48), porque con cada nuevo libro su límite se expande sin caer en lo ya dicho, sin repetirse, ya que siempre busca los confines de lo inefable. Fusionando ciencia y poesía nos dice en su poema Antipoética: “una especie es un número variable/ de errores sometidos a unas leyes/ de evolución certeras, discontinuas.”, dejándote en el posgusto cierto sabor a manifiesto literario.

            La piel de la intemperie es un poemario con un marcado poso culturalista que insufla un aire erudito y a la que algunos podrían tildar de elitista, aunque lo interesante es que cada cual puede hacerse el traje de su lectura a la medida que quiera y combinarlo como mejor le guste según su fondo de armario. “No basta con vivir, habrá que inventar lo vivido” –dice en la página 35, y así nos introduce en  “el vértigo de existir”.  “Morir es un juego de espejos” (página 86). Atravesar este libro es como atravesar un espejo en el cual renaces en un acto de fe, y al abrir los postigos del alma desde su reflejo ve a los demás, igual que al mirar a los demás termina viéndose a sí mismo.  Una hermosa polifonía de destellos en la que Juan José Castro ejerce como director de orquesta. “Únicamente la poesía vuelve más real la realidad” –nos dice en el prólogo Pablo Acevedo. La lírica fluye por los cuatro costados de la página convertida en trampantojo. Y conforme avanzamos en la lectura del poemario nos damos cuenta que juntos con el autor “somos nosotros creciendo como sonido –a veces tan puro-“ (página 38) las aves que emergen y se sumergen en el devenir poético de La piel de la intemperie, al comprobar que la lectura se convierte en un punto de encuentro. “Porque existir es frecuentar una y otra vez las mismas ausencias”, y eso es también la relectura que este libro tiene, un volver a existir para descubrir nuevas estancias y tener “más luz, más luz, más luz” como nos dice en la página 58.

            Julia Kristeva dice que: “todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro texto”. La piel de la intemperie es un poemario lleno de alusiones y (des)presencias que convierten el proceso creativo de Juan José Castro en un eco coral entre la experiencia interior y las palabras y su nexo con la nostalgia que es “cementerio y paraíso de una memoria inventada (e inventiva) que solo progresa a fuerza de regresiones, hasta su definitiva dilución en la nada seminal de los recuerdos” –nos apunta Pablo Acevedo en el magistral prólogo que abre el libro. Shakespeare, Goethe, Rimbaud, Darwin, Verlaine, Faulkner, Rilke, Juan Ramón Jiménez, Nietzsche, Fray Luis, la Biblia, Camús, Kundera, Kafka, Wallace Steven, Emilio Prados, Vicente Aleixandre, Alejandra Pizarnik, Heinrich Böll, Thomas Mann, José Ángel Valente, Fichte, Marx, San Juan de la Cruz, Parménides, Heráclito… Muchas referencias/ecos que nos insufla el don de la intertextualidad a cada paso, por lo que el caminar se hace lento y lleno de resonancias, ya que cada cita es una confluencia con la que hay que dialogar y reflexionar para seguir avanzando.

Y es que abrir las páginas de este poemario, algo existencial, es “ir hacia la fragancia del jazmín y quedarse deliciosamente ciego” –se dice en la página 40. Intertextualidad y hermetismo impregnan este libro, incluso algunas gotas de surrealismo lo perfuman. Y aunque en algún momento sus poemas te pueden parecer algo repentistas, para nada, es trabajo e inspiración lo que fluye. Unas veces en verso o prosa poética, otras con poemas de extensión más larga o más corta, con heptasílabos o endecasílabos o con versículos, con puntuación o sin ella; pero siempre con un ritmo planetario que suena como un mar de latidos. Y en medio, como una perla en una ostra o un faro, un soneto: “en cuyo ascenso el cuerpo acaba” en un aullido y su eco. Y si este libro puede que sea “un traje demasiado estrecho para tanta sombra” como nos dice el poeta en la página 54; ya sea como sueño, insomnio o pesadilla nos atrapa y no nos suelta. “Somos la reverberación de nuestros pasos” apunta, y al terminar la lectura de este poemario te sientes como una crisálida que al final despierta de su letargo transformada en otro ser pero con la misma carne desencantada.

“Levitar o hundirse, esa era la cuestión” (página 102), y en este punto sucede la metamorfosis, la mariposa decide volar para expandir mejor sus alas en las fronteras del sueño que alumbran sus dos ángeles. Y “¿Piensas quedarte aquí?” –nos pregunta en la página 38, y no se queda ahí. Juan José Castro Martín echa a volar en lo más alto del pensamiento y así lo demuestra La piel de la intemperie.

Custodio Tejada
7 de junio de 2017
Opiniones de lector






viernes, 9 de junio de 2017

LA MEMORIA AUSENTE en la Feria del libro de Madrid 2017

LA MEMORIA AUSENTE en la Feria del libro de Madrid 2017






TOMANDO ALGO CON UNOS VIEJOS AMIGOS EN MADRID




lunes, 6 de febrero de 2017

PATRIA de FERNANDO ARAMBURU

PATRIA de Fernando Aramburu


PATRIA de  FERNANDO ARAMBURU. 648 páginas. Tusquets Editores.

Año 1. Nº 26. Mayo 2017. WADI-AS Periódico de la Comarca de Guadix. Actualidad y cultura.

PATRIA de  FERNANDO ARAMBURU. 648 páginas. Tusquets Editores.


Para empezar quiero advertir que este no es el trabajo ni de un crítico ni de un “reseñista”; sino la opinión de un lector que quiere comunicar las impresiones de su lectura, nada más y nada menos.

            Patria es la historia de dos familias vascas enfrentadas por el terrorismo que contada magistralmente por Fernando Aramburu merece la pena leerse, nunca mejor dicho. La trama, dividida en capítulos, 125 ventanas de un autor omnisciente, avanza en oleadas de argumento que va y viene, que avanza y retrocede (como si el ritmo del mar estuviese dentro de los párrafos), con una exquisitez narrativa para deleite del lector. Y que para sorpresa nuestra acaba con una mirada y un abrazo entre Miren y Bittori, las dos matriarcas vascas. Acto que erige el autor como un último deseo de reconciliación que deja en el aire, con el perdón como único horizonte liberador que puede cerrar el círculo: “pedir perdón exige más valentía que disparar un arma, que accionar una bomba” –se puede leer en la novela. Y si algún lector le desagrada que se revele de alguna manera una pequeña parte del final, le ruego se tranquilice, porque como todos los clásicos y las buenas historias, su grandeza literaria está más allá de la sorpresa de la primera frase o del desenlace final. Lo realmente importante de esta novela –PATRIA- no es el principio ni el final; sino lo que sucede entre medias y cómo se cuenta, ya que la verdadera intriga de Patria está en la intrahistoria que refleja con maestría y que se convierte en testimonio preciso y clarividente de un momento histórico, dibujado a la perfección con unos personajes extraordinarios, especialmente Arantxa.
Según dice Fernando Aramburu en una entrevista: “Hay un atentado de ETA que me conmocionó especialmente, sin que eso signifique que los anteriores no fueran terribles, fue el del senador Enrique Casas Vila en 1984”. Vaya desde aquí pues, desde Guadix, la patria chica de Enrique Casas mi enhorabuena y la gratitud por haber escrito un libro excelente que quedará como referente, no solo por su calidad, valor y coraje literario, sino también por ser un reflejo bastante veraz de una época cruel y dolorosa. En mi opinión. Y si como bien dice el propio Fernando: “Yo no he escrito –Patria- para juzgar a nadie”, yo tampoco lo he leído con esa intención, pero sí la he leído con interés y disfrute, y os puedo asegurar que es una gran novela que debéis leer si os gusta la buena literatura. Y lo comparto.

Custodio Tejada
5 de febrero de 2017


domingo, 4 de diciembre de 2016

LA MEMORIA AUSENTE EN DEBATE PROFESIONAL

RESEÑA DE La memoria ausente en DEBATE PROFESIONAL Nº 245. Noviembre-Diciembre 2016



RESEÑA DE La memoria ausente en DEBATE PROFESIONAL Nº 245. Noviembre-Diciembre 2016

viernes, 25 de noviembre de 2016

OPINIÓN DEL BLOG SOLO YO, SOBRE LA MEMORIA AUSENTE

OPINIÓN DEL BLOG SOLO YO, SOBRE LA MEMORIA AUSENTE

Blog de Lectura
Solo Yo.

jueves, 24 de noviembre de 2016


#QueEstasLeyendo.- La memoria ausente de Custodio Tejada Cruz de Esdrújula Ediciones.

Mi Opinión.-
Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Hasta aquí hemos llegado y Lo que había que hacer hecho está o Si tu perro se caga en mi puerta, yo te doy caca doble.

Una narración que desde luego no te deja indiferente, retazos de la  memoria unas veces siguiendo una línea, otras veces saltándose la misma.
Toques de humor, esa sonrisa sarcástica que te saca, erotismo glamuroso o no tanto, mucha ironía, pesares y desamores, caminos y amigos, enamoramientos y sobre todo mucho entretenimiento.
Darío nos cuenta su vida, desde sus olvidos, una vida llena de anécdotas que se recuerdan, se agrandan o se idean con una pasión que te llenan el alma.
Una lectura fácil, adictiva y a veces triste e impotente.
El lector (y hablo de mí misma), sentirá empatía por el protagonista de la historia, en esos caminos y senderos que sigue junto a los amigos caminantes o junto a la familia, ya sean reales o ficticios. Esa amistad eterna que nace de la nada y la casualidad, ese amor infinito que tanto da y tanto quita.
Esa impotencia del Olvido, del sufrimiento y de la enfermedad, y de como los recuerdos a veces son más imaginados que fieles a la memoria.
Una historia escrita, relatada, pensada y recordada que no sigue los cánones conocidos. Una historia a fogonazos y flashes que te enganchan desde el principio al fin.

jueves, 24 de noviembre de 2016




sábado, 29 de octubre de 2016

APUNTES PARA LA PRESENTACIÓN DE LA MEMORIA AUSENTE. GRANADA COSTA NACIONAL.

APUNTES PARA LA PRESENTACIÓN DE LA MEMORIA AUSENTE. PRIMERA NOVELA DE CUSTODIO TEJADA EN GRANADA COSTA NACIONAL, PERIÓDICO NACIONAL SOCIOCULTURAL.










LA MEMORIA AUSENTE:
PRIMERA NOVELA DE CUSTODIO TEJADA.

Título: La memoria ausente
Editorial: Esdrújula
Páginas: 394


APUNTES PARA LA PRESENTACIÓN DE LA MEMORIA AUSENTE, PRIMERA NOVELA DE CUSTODIO TEJADA.
Una presentación lo que pretende es darle un empujón a la obra para hacerla visible, a la vez que contar una serie de pautas o ideas que hagan más atractiva la lectura del libro que se presenta, cosa que tampoco tiene por qué ser  necesaria para ponerse a leer, dicho sea de paso.
Parto de que toda lectura es relativa, porque la lectura absoluta de un libro es la suma de todas las lecturas posibles que una novela ofrece en el tiempo, por tanto la lectura del autor o de quien sea, es una más entremedias de todas, y no por ello más o menos importante que las de cualquier otro.
Soy un narrador o un poeta en proceso y exigente conmigo mismo, porque en este oficio siempre se está aprendiendo, siempre se está mejorando. (Eso ¿qué quiere decir?) Que para mí lo mejor siempre está por venir, está por hacer, que la mejor obra todavía no la he escrito, lo cual no significa que lo que tenemos entre manos no esté a la altura, al contrario, en mi modesta opinión de padre de la criatura, el libro “La memoria ausente” reúne el interés y la calidad necesarias para disfrutar de ella. Escrita con un buen tono es una obra que te atrapa rápidamente y no defrauda.
Dice una cita de VIRGINIA WOLF: “Una buena novela es cualquier novela que le hace a uno pensar o sentir. Tiene que meter el cuchillo entre junturas del cuero con el que la mayoría de nosotros estamos recubiertos. Tiene que ponernos quizás incómodos y ciertamente alerta.” Si tenemos esto en cuenta, la novela va por el buen camino.
Claro que el estilo de un escritor emana de su carácter, de su concepción del mundo, de su cultura, de sus vivencias, de sus lecturas y por supuesto de su imaginación, ingredientes todos ellos que sazonan de alguna manera el proceso creativo de la escritura. Pero no olvidemos que toda obra narrativa es una construcción verbal y no un trozo de realidad, es una ficción.
Habrá quien busque al autor entre las páginas, y es cierto que puede haber algo de él disperso por aquí o por allí; pero La memoria ausente, o diario retrospectivo de un senderista cojo (como la titula Manuel Darío, el protagonista-narrador) es una obra de ficción, y como tal hay que leerla, sin más. Y como toda obra de arte, su grandeza radica en haber conseguido crear una vida aparte, con existencia propia, que no le debe ni le pertenece a nadie, salvo a sí misma y a Manuel Darío.
Todo el mundo tiene recuerdos inventados que valen lo mismo que los que son más ciertos, ya que unos y otros forman parte de su bagaje existencial. Cuando se escriben unas memorias o un diario, real o falso, lo que más importa es que sea apasionante. Y desde ahí, nuestro protagonista-narrador consigue esa dosis de emoción y pálpito que esparce por todo el texto y que la hace potente, amena y atractiva.
Detrás de un libro hay muchas horas de esfuerzo y entusiasmo. El objetivo que te marcas es la construcción de una historia que además de atractiva y entretenida resulte verosímil. Desde el principio dos temas muy actuales me revoloteaban en la cabeza: el alzhéimer y el senderismo; y es desde ahí  de donde surge todo, como marco que encuadra el conjunto. Esos dos hilos fundamentalmente, entrelazados con otros, forman el tejido de La memoria ausente
Para saber lo que tenemos entre manos y de lo que estamos hablando os dejo aquí la sinopsis que aparece en la contraportada de la novela, y que arroja luz para encarar su lectura y avanzar en esta presentación: “La memoria ausente es, ante todo, la autobiografía de Manuel Darío, un senderista sui géneris, enfermo de alzhéimer pero lleno de vida, que decide contarnos sus peripecias vitales y pensamientos a modo de diario retrospectivo, con la única intención de vencer al destino y hacerse inmortal. Encontraréis multitud de aventuras, unas más cómicas y otras más trágicas; capítulos emotivos o románticos junto a otros casi policiacos con su dosis de suspense; textos con un toque costumbrista junto a otros más ensayísticos o poéticos; algunos seudocientíficos o periodísticos; traiciones, crímenes, sexo, ironía, mucho sentido del humor, amistad, pasión y algo de tristeza: como la vida misma. Un poco de todo para que, como advierte el protagonista, el aburrimiento no os empuje a cerrar el libro.”
Y si hubiera que hacer una síntesis más extrema que la sinopsis todavía, yo diría que la palabra clave que aúna el sentido último de la novela es “caminar o camino” en sus distintas apariencias. Y la idea germinal de la novela o el leitmotiv de la obra es que en la vida todo es camino, un camino de aprendizaje y transformación continua, siempre en un proceso cambiante y en movimiento hasta el final, de superación y búsqueda, de dignidad y coraje, de esperanza y paciencia, de victoria y derrota; un camino en busca de la felicidad
- Dice Antonio Muñoz Molina que “casi todas las novelas tienen sus semillas en la Odisea de Homero”. Aprovechando el paralelismo, el protagonista narrador de “La memoria ausente”, en un alarde de sinceridad absoluta, nos expone su verdad y su experiencia individual para compartirla con el lector, que es su confidente y su cómplice. Como un Ulises sui géneris (en su Odisea particular, su lucha contra el alzhéimer) el personaje protagonista y narrador Manuel Darío busca desde la nostalgia su pasado y su memoria, como si esta fuera la casa a la que quiere volver, a reencontrarse consigo mismo y sus recuerdos de lo que ha sido, ha sentido y ha pensado, antes que lo olvide todo y desaparezca por culpa de una enfermedad horrible y cruel como es el alzhéimer. Y como un Ulises particular, MD recorre ese camino hacia la inmortalidad y contra el olvido, sin saber si llegará a tiempo de terminar de contarnos su historia, que es al fin y al cabo su camino y su hogar; porque escribir esta novela es para nuestro protagonista su verdadera isla de Ítaca, es su gran aventura o su gran viaje.
         Es una novela escrita con todos los sentidos, con el tono adecuado y con la verosimilitud necesaria para hacer de ella un gran relato. Tiene una lectura más divertida, lúdica y entretenida, y luego, si queremos y nos apetece, tiene otra más metafísica y reflexiva, que se entrelazan la una con la otra formando un tejido de reacciones y emociones que te harán palpitar y pasar un buen rato.
         No es una novela que se caiga de las manos, una vez que la abres te atrapa y te seduce, porque de alguna manera convierte al lector en confidente. El protagonista-narrador sabe que su plan salvífico (de sobrevivir a la enfermedad y reírse del destino pasa por escribir sus memorias) pero solo tendrá éxito si hay un lector al otro lado de la página, si hay alguien que lea este diario retrospectivo; porque su triunfo consiste en vivir a través del lector, al que convierte en un personaje más de la trama.
         Este libro no es sólo una narración de sucesos y emociones, con una estética y un pensamiento, sino que es una visión del mundo que comparte con nosotros su protagonista. Manuel Darío, ese senderista del olvido, no solo nos deja en testamento su vida; sino que también nos da una cosmovisión y una conciencia, nos entrega su mundología para que hagamos con ella lo que nos plazca. Ese es su gran legado: dejar por escrito la esencia de su ser para ser comido y devorado  por el lector y vivir así a través de él. Un libro que te convierte a ti, estimado lector, en testigo y amigo de sus andanzas, y por tanto, también en cómplice de su plan.
            De ágil y divertida lectura, con un lenguaje sencillo y situaciones coloquiales, es una obra en la que ocurren sucesos, en la que fluye el pensamiento y la vida de los personajes en cada página, lo que la hace más amena y atractiva, más cercana y creíble. Es un libro lleno de recursos narrativos, donde van y vienen muchos subgéneros dentro de ella; con diferentes niveles, es decir, dentro de la historia luego se cuentan otras historias. Escrita in media res, la trama se inicia en un tiempo ya avanzado del argumento, cuando le diagnostican la enfermedad (alzhéimer) al personaje principal y narrador), y desde ahí se proyecta hacia el pasado y hacia el futuro inmediato que le espera.

La novela puede catalogarse de varias formas; según su extensión, contenido, según su narrador:
a)-Según su estructura, LA MEMORIA AUSENTE está dividida en capítulos, escritos a fogonazos y con cierto desorden en algún momento del relato (tal y como corresponde a la premisa de una escritura hecha por un enfermo de Alzhéimer). Narrada como un diario retrospectivo de un senderista sui generis, enfermo pero que está lleno de vida.
b)-Según el narrador,  está contada en primera persona por el personaje protagonista, Manuel Darío, narrador autodiegético, que de forma autobiográfica nos cuenta su vida y sus pensamientos, a modo de novela de aprendizaje. Pero La memoria ausente va más allá de una novela autobiográfica, ya que dentro de ella hay muchas pinceladas de otros subgéneros; en alguna medida podríamos clasificarla como una novela de aventuras, de viajes, con dejes picarescos, ensayísticos, eróticos, costumbristas, satíricos, psicológicos, intelectuales  (ya que se carga de ideas y trata de profundizar en el conocimiento del hombre); pero también tiene pinceladas líricas, realistas, metaliterarias … La manera en que la información se administra al lector en esta novela es sin duda uno de sus puntos fuertes. Los personajes principales están trazados a la perfección, otros más secundarios, como corresponden a una autobiografía, están certeramente esbozados para transmitir lo que quiere el narrador en cada momento.
         c)-Según el discurso narrativo, unas veces con estilo directo y otras indirecto, puede clasificarse tanto como una novela de acción (porque los acontecimientos acaparan pronto el interés del lector), como de personaje (ya que en algún sentido la psicología y los problemas del protagonista subordinan todo lo demás), así como también una novela de espacios (donde abundan descripciones de lugares y ambientes).
La memoria ausente no presenta una ordenación clásica con exposición, nudo y desenlace, sino que aparece fragmentada y yuxtapone escenas o episodios. Utiliza narración, descripción, también algo de diálogos, monólogos, presenta una evolución temporal con cierto desorden en algunos momentos. Dividida en capítulos, con un relato trepidante para no ser un thriller, por cómo acontecen y se cuentan las cosas, es a lo que me refiero. Hay páginas que estremecen, otras hacen pensar o imaginar, o nos permiten aprender cosas, nos sugieren preguntas o nos piden respuestas… Con técnicas de suspensión con las que se capta el interés del lector, se sostiene una intriga por ver qué va a pasar, qué nos va a contar el narrador en la siguiente página, hacia dónde va a ir; que para nuestro asombro siempre nos va a sorprender porque no vamos a saber por dónde nos va a salir ni adónde nos va a llevar, cosa que se agradece porque así nos tiene en vilo con el argumento, y tenemos ganas de continuar leyendo.  Incluso pienso, que cuando llegas a la última página, te quedas con ganas de más.
Si desde el Romanticismo para acá, incluso ya Aristóteles lo decía, el fin primordial de la literatura es gustar y una buena obra es la que gusta, la que describe grandes pasiones y profundos problemas, o la que defiende una causa justa. Si la novela se ha convertido en la actualidad en el estudio del alma humana y de las relaciones sociales, en reflexión filosófica, en reportaje, o en testimonio o mero divertimento. Desde esta premisa, La memoria ausente, pienso yo, que es una buena obra porque te hará reír, pensar, llorar, discrepar… y te llevará a todos esos lugares anteriormente mencionados.
Escribir una novela supone un intento de desentrañar y desvelar los códigos ocultos de la realidad y de la fantasía, supone, meterse en el pellejo de los otros (los personajes) e intentar crear una nueva realidad diferente a todas las demás. Los personajes siempre en conflicto con el autor, no siempre van por donde el autor quiere, tienen vida propia y deciden por sí mismos, se vuelven caprichosos y campan a sus anchas llevando al autor por donde a ellos les da la gana en muchísimas ocasiones.
Es un libro marcado por las ausencias y las pérdidas que va sufriendo el protagonista (como sucede en todas las vidas, esto no es nada nuevo ni raro) que se convierten en caídas de las que intenta resurgir y levantarse como un ave fénix, para continuar con su camino y con la historia de su vida. 
El ambiente es extenso, la acción se desarrolla en muchos lugares que se presentan de un modo indeterminado la mayoría de las veces, para no hacer referencia a ningún lugar concreto, y el tiempo abarca toda una vida (que sucede en una época también más o menos indeterminada, pero que se puede intuir).
Los grandes temas de la novela, como no podía ser de otra manera, son los mismos de siempre, está ya todo inventado; son los temas universales:  el amor, el sexo, la muerte, el tiempo, la amistad, la lealtad, la envidia, la soledad, las pérdidas…, y en especial la memoria, los recuerdos o el olvido, todo aderezado con el camino como idea clave, el senderismo que todo lo enmarca como leitmotiv, ya que MD convierte su enfermedad en otra forma de hacer senderismo a través de sus neuronas y de nuestra lectura, yendo de una mente a otra.
Y por último, para despedirme, os animo a que leáis La memoria ausente, y si os gusta, os animo con más fuerza a que lo digáis, a que la compartáis para que disfruten otros lectores. Que hagas del  boca a boca su mejor premio, una buena carta de recomendación. Gracias.
Custodio Tejada



miércoles, 12 de octubre de 2016

RESEÑA DE LA MEMORIA AUSENTE EN EL DIARIO IDEAL. Lunes 10 de octubre de 2016

RESEÑA DE LA MEMORIA AUSENTE EN EL DIARIO IDEAL. Lunes 10 de octubre de 2016

                                                           IDEAL EN CLASE
                           LA NOVELA ENSEÑA QUE EN LA VIDA TODO ES CAMINO.











sábado, 8 de octubre de 2016

LA MEMORIA AUSENTE

LA MEMORIA AUSENTE




*SINOPSIS de La memoria ausente:

“La memoria ausente es, ante todo, la autobiografía de un senderista sui géneris, enfermo de alzhéimer pero lleno de vida, que decide contarnos sus peripecias vitales y pensamientos a modo de diario retrospectivo, con la única intención de vencer al destino y hacerse inmortal. Encontraréis multitud de aventuras, unas más cómicas y otras más trágicas; capítulos emotivos o románticos junto a otros casi policiacos con su dosis de suspense; textos con un toque costumbrista junto a otros más ensayísticos o poéticos; traiciones, crímenes, sexo, ironía, mucho sentido del humor, amistad, pasión y algo de tristeza: como la vida misma. Un poco de todo para que, como advierte el protagonista, el aburrimiento no os empuje a cerrar el libro.” 





domingo, 25 de septiembre de 2016

LA MEMORIA AUSENTE

LA MEMORIA AUSENTE

Podéis darle la máxima difusión que queráis, podéis compartirlo incluso, si lo estimáis oportuno y vuestra generosidad así lo desea. LA MEMORIA AUSENTE se presenta en GRANADA el día 11 de octubre de 2016, martes, a las 18:30 horas, en el Cuarto Real de Santo Domingo (Plaza de los Campos, 6). Y en GUADIX se presentará el día 14 de octubre, viernes, a las 20:00 horas en el Patio del Ayuntamiento (Plaza de la Constitución, 1).
Si podéis hacer un hueco y anotarlo en vuestra agenda por allí nos vemos. ¡GRACIAS!




EN GRANADA, 11 DE OCTUBRE, 18:30 HORAS, CUARTO REAL


EN GUADIX, 14 DE OCTUBRE, 20:00 HORAS, PATIO DEL AYUNTAMIENTO



lunes, 8 de agosto de 2016

FRACTURAS de RUBÉN MARTÍN DÍAZ

FRACTURAS, poemario de RUBÉN MARTÍN DÍAZ




En el libro Fracturas, Rubén Martín Díaz, nuestro poeta de Albacete, actúa como un notario que levanta acta y da fe de la vida con su escritura, ya sea en verso, versículo o en prosa poética. Dice en la página 21: “Yo acepto el mundo tal y como viene/ y recojo las migas que ese rayo de sol/ arranca de las nubes y vierte en transparencia”. Un testimonio cotidiano que se hace palabra como forma de atrapar el instante y su consuelo. Dice en la página 42: “Pequeña piedra, / a ti, sola materia que retienes/ la luz en el instante de mirarte/. El poeta está “pensándose, sintiéndose, escribiéndose”, vertiéndose en cada poema y en cada palabra, como lo hace un pájaro en el cielo con su vuelo. Dice el poeta en la página 36: “Al fin y al cabo, yo estoy en las cosas/ y me pienso al pensarlas/. ¿Qué sería del poeta Rubén Martín Díaz sin la palabra? No se puede concebir la existencia del poeta sin el verbo ni la memoria, que, “como un acto reflejo de la vida” se funde con sus versos hasta poner en orden sus latidos y sus pérdidas, porque en el poemario Fracturas, Rubén Martín Díaz se ha hecho “luz en la palabra luz” como un hombre libre que muere y se derrama en el poema, que es en definitiva quien escribe al poeta, y no al revés.

Custodio Tejada

8 de Agosto de 2016

FRACTURAS de RUBÉN MARTÍN DÍAZ