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martes, 26 de enero de 2010

¿QUÉ ES LA POESÍA? A modo de poética.

¿Qué es la poesía? A modo de poética.
La poesía es un botijo de agua fresca en medio del caluroso verano o un caldito caliente en medio del invierno más frío. La poesía es la voz de los que no tienen voz, de los que no tienen nada. Es la voz de cada uno en particular y la voz de todos al mismo tiempo. La poesía es el único cobijo sensato que le queda a la palabra. Quizá también sea el dulce paraíso de la fantasía o el eterno espíritu de la lucha y la resistencia. Y también un lugar mágico donde se puede encontrar la paz y el descanso, la emoción y la aventura, la meditación y el éxtasis, el juego divertido y la caricia delicada… La poesía es un refugio de alta montaña.
Custodio Tejada


¿QUÉ ES LA POESÍA?

 Hoy (29 de abril de 2020) me piden un texto (para la página “Noches del Baratillo”) donde defina lo que es la poesía para mí. Y aunque la cosa se las trae, así, a bocajarro, podría decir que la poesía lo es todo y a la vez es nada, un deseo, un relámpago, una estrella fugaz, o quizá la ilusión de un espejismo que me agiganta o empequeñece a capricho. También podría recurrir a San Agustín para explicar que el poeta es ese niño que pretende meter toda el agua del mar en un hoyo y añadir que la poesía es la posibilidad que ofrece el lenguaje para contemplar hacia afuera y hacia adentro al mismo tiempo. La poesía es esa voz que suena como el eco en medio de una gran montaña, da lo mismo el modo o la etiqueta, da lo mismo el premio o la reverencia, lo importante es su llama purificadora. La poesía aspira a que toda la creación quepa en un verso, en un renglón a modo de pesebre donde pueda renacer una y otra vez la realidad convertida en un maná lector. Vivir en la palabra o morir en el silencio, o viceversa, eso hace la poesía con sus lectores. La poesía es un intento de ser feliz con final incierto, un hogar que nos construye y nos habita más allá de los pronombres, una voluntad singular siempre al servicio del prójimo. Una especie de margarita que descubre la belleza en cada latido de lo cotidiano. La poesía también puede ser juego y compromiso, aventura o exilio, y lo que cada uno quiera. Una apuesta para vencer al tiempo o para dar fe de la derrota inexorable de los días. La poesía es la voz de los cuatro elementos y de los que están obligados a vivir callados, con humildad y sin complejos por los siglos de los siglos. Unos ojos distantes y distintos que volverán a tener vida en otras venas. La poesía, aunque no sirva para mucho, es un camino de salvación como cualquier otro para acercarnos a la Verdad en tiempos difíciles, porque todos los caminos conducen a Ella. He ahí la pequeñez del poeta y la grandeza del poema y de la Poesía.

 29 de abril de 2020

domingo, 9 de agosto de 2009

POÉTICA DE LOS CUATRO ELEMENTOS: NOSOTROS LOS POETAS



POÉTICA DE LOS CUATRO ELEMENTOS:
NOSOTROS LOS POETAS


Desde Homero para acá
todo se ha dicho,
todo está escrito.
A lo único que podemos aspirar los poetas
es a recrear de nuevo el mundo, una y otra vez
hasta el final de los tiempos.
Nuestra máxima conquista reside
en decir con las mismas palabras
otras músicas, otros redobles que anuncien
el más difícil todavía, otras maneras delicadas
de anunciar lo mismo con una luz diferente.
Somos poetas para salvar la palabra del olvido,
del musgo y la telaraña,
para dibujar con letras el silencio a gritos de la creación.
Somos poetas que levantan acta del sacrificio y la gloria
que supone vivir con la voz a cuestas.
A lo sumo, y después de mucho escuchar,
sólo podemos redescubrir un alfabeto caprichoso
e inventar así otro idioma dentro del mismo idioma,
otro lenguaje sísmico que nos devuelva la frescura y el ingenio
que la costumbre nos arrebata por el camino.
Levitamos en cada letra,
en cada coma nos atrincheramos
buscando con ahínco
una metáfora brillante,
un verso que contenga toda la fragancia de las horas.
Buscamos el mágico renglón de la historia
que antes nadie lo haya escrito.
-Agua Fuego Tierra y Aire-.
Detener el tiempo en el vaivén
de los cuatro elementos,
como un milagro en forma de oración.
Nada más y nada menos
esta es la salvación suprema a la que aspiramos.

Igual que tú, estimado lector,
yo también deduzco
que la Poesía
es la música imprescindible del Universo,
el sonido perfecto,
la magia de Dios hecha verbo,
una antorcha encendida
que ilumina en la oscuridad del pensamiento.
Los poetas vamos y venimos
de un verso a otro verso
buscando el término exacto
que reinvente la creación de cabo a rabo.
Como si el poeta fuera
un atrapasueños,
un atrapaversos,
o el último héroe de ficción.

El poeta pretende que por su boca
hablen las piedras y las raíces,
el elefante y el insecto.
Quiere que por su boca
hablen todos los hombres
que no tienen voz ni conciencia
para poder quejarse,
para poder sublevarse.
Sí, el poeta habla en nombre de todos
y en el suyo propio.
En nombre del asfalto
y también de la veleta.
Y por ti también habla. Y calla,
esta vez en nombre
de los que hablan demasiado
hasta el aburrimiento.
Y bendice y perdona y olvida,
y escupe y vomita,
acaricia y ensalza, y desprecia.
Y por supuesto, ama.
Por su boca habla el fuego y la lluvia,
la tormenta y el rayo,
y el trigo azotado por el viento
a la espera de una bandada de pájaros.
Por su boca gritan el hielo de la Antártida
y los árboles del Amazonas.
Por su boca susurran la lombriz
y la libélula,
el ocaso y la hojarasca,
la galaxia y el cometa.
Su garganta es un coro divino
en el que la creación entera canta,
cuadriga dorada
que el sabio Cosmos conduce
en búsqueda constante de La Palabra.


Autor Custodio Tejada